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domenica 5 luglio 2009

Próximo Ministro de Educación Superior en La Habana

En Cuba estaba acostumbrado a que de un día para otro cambien a un Vice Presidente, a un Ministro o a un Rector. Un hecho reciente fue la expulsión de Carlos Lage Dávila y Felipe Pérez Roque de sus puestos. Aquí, en mi universidad italiana, tuve la oportunidad de ver como se hace un proceso democrático del paso de un Rector a otro. El mandato del antiguo Rector terminaba en octubre del 2008 y se hicieron las respectivas reuniones para votar al próximo, proceso que duró tres meses. Desde enero del 2009 y por cinco años estará el actual regente con posibilidad de "una sola" reelección.

Hace poco tiempo me enteré de cambios en mi antigua universidad -la Cujae- donde estudié ingeniería desde el año 2000 hasta el 2005, hechos muy distintos a estos que ocurrieron aquí. Se trataba nada más y nada menos de la sustitución del antiguo Rector por la Dra. Alicia Alonso Becerra, en aquel momento decana de la facultad de Ingeniería Industrial.

Desde que comencé a estudiar esta señora ha tenido un recorrido bastante rápido en subir de cargos. En el año 2007 pasa a ser Vicerrectora Docente y de repente es la nueva Rectora del Instituto Superior Politécnico "José Antonio Echeverría", todo en casi dos años, ¿ustedes no creen que obtuvo el preciado puesto muy rápido? ¿Por qué será? Pues se trata de la esposa de Ramiro Valdés Menéndez, Vice Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Informática y las Telecomunicaciones, por tanto sobran las palabras de por qué es ahora la nueva Rectora y por qué será -en muy poco tiempo- la nueva Ministra de Educación Superior en La Habana. Y termino aclarando que no han sido ni será por sus propios méritos como Profesora e Investigadora de Ingeniería, sabiendo que existen -en el mismo Instituto- otros Profesores con curriculum que distan muchísimo -por mejores resultados académicos- al de ella.

martedì 23 giugno 2009

¿Y al final se lo creyeron?

Desde pequeños nos hacen repetir consignas en el matutino como "Pioneros por el comunismo, seremos como el Ché" y otras tantas que me molesta recordar. Esta perorata era día por día, además salías de este acto matinal y al llegar al aula te encontrabas con las respectivas fotos de Fidel y el Ché, quiere decir que el día entero tenías que estar mirando a "Los dos Napoleones".

A mí jamás me propusieron pertenecer a ninguna fila comunista, ¡por suerte! Tal parece que nunca me vieron talento para formar parte de ese movimiento comunista. Así pasé la secundaria, después el preuniversitario, el servicio militar activo y la universidad, y jamás ningún compañero de clase me propuso, en esas reuniones privadas que se realizaban, ser cantero de las filas juveniles. Al contrario, me daban evaluaciones malas ideológicamente -con lo que me interesaban a mí esos criterios sin sentidos-. Hasta que llegó el momento en que no puede decir que no.

Para viajar en Cuba al extranjero, como se dice en el argot cubano, uno se tiene que comer un león, un tanque de guerra y un alambre de púa. Fue entonces que en mi Departamento de trabajo me dijeron: "Como tu eres tan joven, si quieres viajar a Italia, tienes que ser militante de la UJC* si o si.", y este pobre infeliz de la Isla de la Juventud, hijo de campesinos, tuvo que aceptar la propuesta sin titubeos. Pero yo necesitaba para salir al extranjero ese paripé, como sucede con miles de jóvenes diariamente en Cuba que para obtener algunos beneficios necesitan de ese carné. Pero siempre me hice una pregunta, ¿y al final se creyeron que yo algún día pertenecí a esas filas comunistas?, donde sus integrantes más activos, por lo general, son los estudiantes con más mala cualificación.

Cuando regresé de Italia pedí mi baja del centro laboral y para entonces me recordaron que ya me habían aprobado en las filas y que si me iba tenía que llevarme el traslado para mi próximo centro laboral. Lástima que en Italia, para encontrar buenas oportunidades, no se necesitan esas estupideces.

*UJC: Unión de Jóvenes Comunistas.

domenica 21 giugno 2009

La CUJAE

Felipe y yo en la escalinata de la CUJAE
Recuerdos no muy agradables me trae mi antigua Universidad, donde empecé a consolidar la doble moral respecto a mis pensamientos políticos. La primera clase práctica fue el momento de comprometerse en ir a la campaña de recogidas de papas, ese momento es todo un espectáculo, te das cuenta de la agilidad de los jóvenes cubanos en inventar historias, escuchas las anécdotas más disparatadas o las excusas sin sentido, y todo por no poder decir "NO QUIERO IR A LA PAPA". Decir estas palabras era -o es- ofender a la Revolución, y en ese momento te sacaban en cara todo lo que ella había hecho por ti y por tu familia.

De esas historias que uno escucha mientras se realiza esta reunión -para recoger las firmas de los compromisos- me recuerdo en particular, nada más y nada menos, la del jefe de mi brigada -o grupo-, era algo similar a: "compañeros, yo no puedo ir a esta importante tarea de la Revolución porque da la casualidad que en esos días tengo un turno médico...", y yo sentado al final del aula que me moría de la risa por dentro, pero a la vez me molestaba su doble moral y su hipocresía. En esos tiempos yo no tenía la necesidad de fingir nada y por tanto mi respuesta fue: "Yo no voy.".

Pasaron los años y yo no pude dejar de ser parte de ese grupúsculo, ya tenía necesidad de fingir, y de decir que sí a lo que pensaba que no, como lo hizo mi compañero de segundo año cuando la papa. Ya para el cuarto año de mi carrera estaba adiestradito, hasta llevé la bandera de "La CUJAE" -yo en primera fila- junto a un gran amigo mío en un desfile del 1ro de mayo. Era una cosa que las personas que me conocían, me veían y no lo creían, pero todo por mi viaje a Italia, o mejor dicho, en aquel momento Italia estaba lejos de mí, el bum era Alemania.

Pero estos conocimientos pasan de generación a generación, por ejemplo, a mí me lo enseñó bien una señora que estaba muy bien entrenada en esos menesteres, siendo MUY buena militante del PCC*.

De estas generaciones existen algunos que logran salir airosos de esa mala, sucia y asquerosa práctica, por ejemplo, yo. Otras en cambio se reafirman, las mente se les bloquea de tal forma que ya no se dan cuenta que viven una vida de mentiras, y hasta logran realizar las cosas más roñosas del mundo hacía otras personas, cosas sin el perdón de Dios.

*PCC: Partido Comunista de Cuba.